Aníbal González Álvarez-Ossorio (Sevilla, 10 de junio de 1876 – Sevilla, 31 de mayo de 1929), es el principal arquitecto de la Exposición Iberoamericana de 1929, referente del regionalismo andaluz de principios del siglo XX.
Aníbal González, se inspiró en diferentes estilos, los cuales pudo incluso combinar, tratando de usar materiales tradicionales. Siempre aportó un toque personal y sevillano a todos sus edificios.
Fue vicepresidente del Ateneo de Sevilla.

Nació en Sevilla en 1876 y era el primer hijo de los tres que tuvieron Catalina Álvarez-Ossorio y Pizarro y José González Espejo.
Hijo de una familia humilde y con escasos recursos, en 1902 recibió con no pocos esfuerzos el título de arquitecto tras superar el examen de reválida con el número uno de su promoción.
Un acontecimiento importante en su desarrollo laboral fue su encuentro con Torcualto Luca de Tena y Álvarez-Ossorio, fundador del diario ABC que sería su protector y consejero.
Se casó con Ana Gómez Millán, hija del constructor y arquitecto José Gómez Otero, miembro de una larga familia de arquitectos.
En 1910 es nombrado director de las obras de la Exposición Universal Iberoamericana de Sevilla, cargo en el que permanecería hasta 1927.
En enero de 1920 sufre un atentado junto a su casa del que sale ileso, perpetrado por un anarquista del sindicato de peones albañiles, relacionado con la huelga de la construcción que en aquellos días se vivía en Sevilla. Desde entonces se dice que siempre iba acompañado por un guardaespaldas.
A comienzos de 1927, por diversos roces con el nuevo comisario regio de la Exposición, José Cruz Conde, dimite como arquitecto director de la Exposición.
Cuando murió en 1929, a los 53 años de edad, estaba en la ruina, de manera que hubo que recaudar dinero para conseguir una casa para la familia.
La amplia obra arquitectónica de Anibal González puede catalogarse en diversas etapas que se corresponden con las corrientes artísticas de las que tomó parte:
Modernismo
El primer estilo arquitectónico adoptado por Aníbal González, tras finalizar sus estudios universitarios, fue el del modernismo, a pesar de que el estilo imperante en esa época, en Madrid, ciudad en la que había realizado sus estudios, era un estilo más tradicional, de líneas historicistas y academicistas, parece que pudieron pesar con más fuerza las influencias vanguardistas procedentes de Europa y Cataluña. Su adscripción al movimiento modernista le llevó a levantar diferentes edificios de este estilo en la ciudad de Sevilla, hecho del que hoy día quedan pocas evidencias, puesto que la destrucción de muchas de sus obras, hace que apenas se conserven edificios de este periodo.
Sus obras más destacadas son el desaparecido Café de París, las casas para Laureano Montoto en la calle Alfonso XII y la subcentral eléctrica de la calle Feria.

Historicismo
Si bien Aníbal González sintió atracción en sus primeros años de formación por el modernismo, finalmente sentó sus bases sobre el regionalismo para aprovechar los materiales más próximos de los que disponía, y tal vez inventar así un modo distinto de construcción. Es por ello considerado uno de los artífices del regionalismo andaluz.
Abandonado su periodo de construcción modernista, el arquitecto adopta unas líneas próximas al neomudéjar, cuyo inicio viene dado por las reformas del Palacio de Monsalves, otras obras pertenecientes a este estilo son la casa el Barril, el edificio de esquina entre calle San José y Conde de Ibarra, el actual Museo de Artes y Costumbres Populares, y la actual sede de Bankinter, en la Campana, en casi todas estas edificaciones destaca el uso abundante constructivo del ladrillo, que perdurará a lo largo de toda su vida.
También realizó obras de estilo neogótico como el Museo Arqueológico. Esta mezcla de estilos en la que busca el regionalismo es llamado regionalismo historicista.
No fue sólo un arquitecto, sino que llegó a ser el urbanista que modificó la fisionomía sevillana y empezó a cimentar la escenografía de la ciudad. Terminó por ser el arquitecto favorito de la burguesía sevillana, de origen agrario como en toda Andalucía, y como el propio arquitecto, clase social para la que trabajó básicamente, familias con fortunas de origen rural. Construyó mansiones para los Sánchez Dalp y para los Luca de Tena, entre otros.


Anibal González y la Exposición Iberoamericana de Sevilla
En 1910 tras un concurso fue nombrado arquitecto jefe de las obras de la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929.
Como obras principales para la Exposición se ejecutaron tres palacios, el denominado Pabellón Mudejar actualmente Museo de Artes y Costumbres Populares, el pabellón de la Bellas Artes, actualmente Museo Arqueológico y el Pabellón Real, todos dentro de la denominada Plaza de América, proyecto que realiza en 1913 que agrupaba y ordenaba los tres edificios en el entorno del Parque de María Luisa.

En 1914 elabora el proyecto más ambicioso de toda la exposición, constituido por la Plaza de España, que comprendía el gran palacio y la plaza que lo rodea, su ejecución se prolongó hasta 1928, siendo inaugurada en 1929.
El conjunto está formado por una plaza de forma semicircular, de 200 metros de diámetro, bordeada por un canal que recorre 515 metros y que es atravesado por cuatro puentes. La construcción está realizada con ladrillo visto y amplia decoración de cerámica, artesonados, hierro forjado y repujado y mármol labrado.
Aníbal González dimitió de su cargo en 1928, tal vez por extenuación física y mental, o tal vez le fuera en realidad arrebatado de las manos por el dictador Miguel Primo de Rivera, quien nombró comisario regio a José Cruz Conde. El sucesor en el cargo de Aníbal González fue el arquitecto Vicente Traver. Aníbal González concluiría los conjuntos de la Plaza de España y de la Plaza de América con sus tres pabellones, así como las glorietas del Parque de María Luisa dedicadas a los Hermanos Álvarez Quintero y a Benito Más y Prat. El arquitecto Vicente Traver, terminó los cerramientos del recinto y la fuente de la Plaza de España, realizó el Gran Casino y el Teatro, así como los pabellones de la Marina de Guerra, de Turismo, Extremadura, Prensa, Industrias ganaderas, Tabaco, Seda, el restaurante del sector Sur y las galerías comerciales.

Anibal González no sólo fue el arquitecto de la Exposición, sino que llevó a cabo obras de todo tipo: desde el orden religioso (Capilla del Sagrario de la Iglesia del Santo Ángel, en Sevilla; Capilla de los Luises, en la calle Trajano de Sevilla;Capilla de la Virgen del Carmen, ubicada junto al final del Puente de Triana), pasando por el industrial (Antigua fábrica de tejidos en la calle Torneo) y acabando por el civil (Café Paris. Desaparecido, estaba ubicado en la Campana con O´Donnell; Grupo escolar José María del Campo, ubicada en calle Pagés del Corro de Triana; Casa para Laureano Montoto en la calle Alfonso XII, 27-29, y Almirante Ulloa, 4; Grupo colectivo Enramadilla de 24 viviendas del Patronato municipal de casas baratas en Avenida Ramón y Cajal; Casa de Luca de Tena en el Paseo de la Palmera; Panteón familiar del cementerio de San Fernando).
En resumidas cuentas, Anibal González no sólo se erigió el arquitecto de la Exposición Iberoamericana de 1929, sino que se consagró con su obra en el arquitecto de la Sevilla del siglo XX.
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La Plaza de España es el edificio de mayor envergadura de cuantos fueron construidos con motivo de la Exposición Iberoamericana, y lo es, también de los de ese siglo; pudiéndose comparar con aquellos otros que, desde el siglo XVI, jalonaron los extramuros de la ciudad, como el Hospital de la Sangre o la Fábrica de Tabacos.
Cuando Aníbal González desarrolló sus propios diseños para la Exposición, a partir del proyecto de 1910, empezará a enfatizar las dimensiones monumentales de sus edificios, respondiendo de esta forma al modelo habitual de las grandes exposiciones celebradas hasta el momento.
El 25 de mayo de 1912, el Comité Ejecutivo aprobó el plano presentado por Aníbal González para el emplazamiento de la Exposición Hispano Americana, en el que se aprecia claramente tres núcleos diferenciados. Una gran plaza en forma oval en los terrenos de Tablada, conformada por los pabellones de Agricultura y Maquinaria; esta zona daría lugar con el correr de los años al Sector Sur de la Exposición. Un segundo núcleo denominado Plaza de Honor, ubicado en el antiguo Huerto de Mariana, y constituido por los pabellones de Arte Antiguo (mudéjar), Bellas Artes (museo Arqueológico) y de la Casa Real, quedaba vinculado al Parque de María Luisa como remate del mismo, a este conjunto sería denominado mas tarde como Plaza de América. Y por último el núcleo de la gran plaza del Stadium, instalado a continuación de la plaza de acceso al recinto, e inscrito entre el Parque de María Luisa y el Prado de San Sebastián. De estos tres conjuntos solo llego a feliz termino el correspondiente a la Plaza de América.
Aníbal González en su primera concepción del proyecto, establece sobre una superficie semielíptica, tres pabellones provisionales, el de Industrias Generales, el de Agricultura, y entre ambos el Palacio de Actos y Fiestas en su parte curva, enlazándolos entres sí por medio de dos pórticos o pérgolas de planta arqueada, con terrazas a distintas alturas para ser utilizadas por los espectadores. También dispuso de un canal o ría que lo circundaba y cortada en su centro para dar acceso desde el Parque, con ocho puentes que lo cruzaban y que servían de acceso desde la explanada central a un paseo elevado de 35 mts. de ancho.
El elemento fundamental del proyecto es la gran explanada semicircular de 170 X 100 mts. muy apropiada para cualquier tipo de espectáculos o grandes aglomeraciones humanas, situada cerca del acceso principal al recinto y próxima al casco urbano. Así el público asistente a las grandes concentraciones estaría alojado en las distintas terrazas contemplado como telón de fondo el arbolado del parque y el río Guadalquivir; abriendo España sus brazos como símbolo hacia el río y las repúblicas americanas.
Como norma habitual durante todo el proceso de construcción del Certamen, estos planos fueron modificados constantemente, uno de los primeros fue el cambiar de ubicación el Stadium, llevándolo a la “Huerta del Carmen” en el Sector Sur. El 16 de mayo de 1913, se toma la determinación de llamar Plaza de España, al espacio vacío que el cambio de ubicación del Stadium produce. Así el 31 de Julio de 1914, es aprobado el nuevo proyecto presentado por Aníbal González, embrión de lo que sería la Plaza de España, cuyo diseño sufriría multitud de alteraciones hasta su definitiva concepción.
El autor contempla su diseño como contra punto y complemento de la Plaza de América, no olvidando en ningún momento su primitiva idea de un espacio al aire libre para espectáculos próximo al casco urbano, y de fácil acceso, estableciendo su vinculación al parque como final de la avenida transversal del conjunto ajardinado, que partiendo del río conducía a este espacio, excluyéndolo de este modo del Prado al darle la espalda.
Mas adelante, se decide construir un edificio permanente en la parte curva del conjunto, ubicando en él la Escuela de Artes e Industrias Aplicadas. Este hecho produce como consecuencia el diseño definitivo de la Plaza, bajo el nombre de “Proyecto de Universidad Obrera y Plaza de España”. En la Memoria del proyecto que el arquitecto elabora, en su primer punto establece claramente los dos objetivos primordiales; el primero es la construcción de un edificio central para Escuela de Artes y Oficios, y unas naves laterales destinadas a talleres de aprendizaje, y en segundo lugar que gracias a su disposición se podrá utilizar como Stadium, para la celebración de toda clase de espectáculos al aire libre (carreras, revistas, juegos deportivos, cabalgatas, etc). De este segundo objetivo se desprende como el autor, nunca dejó de tener a la vista un lugar para grandes acontecimientos, siendo precisamente en este marco incomparable donde tubo lugar la ceremonia de inauguración de la Exposición Iberoamericana en 1929.
El autor diferencia en el conjunto de los edificios cinco grupos:
1º.- La Escuela de Artes y Oficios destinada a la enseñanza, con aulas y dependencias complementarias, la sitúa en el edificio central, distribuyéndola en tres plantas, de honor, principal y segunda, alrededor de un patio principal porticado y otros cuatro de ventilación y luces; proyecta dos accesos a este edificio, uno desde la plaza, por su fachada principal cubierta por una galería al que se le añade una gran terraza volada qu termina al borde de la ría, y otro posterior con acceso desde el Prado de San Sebastián, con arcadas, bajo las cuales transcurría el tren miniatura. En este edificio se incluye un pequeño teatro como recuerdo de sus orígenes como Palacio de Actos y Fiestas.
2º.- Las naves situadas a izquierda y derecha del edificio central, para talleres de aprendizaje de distintos oficios, de 20 mts. de ancho por 15 de alto, poseen delante de la fachada principal una galería con una fenomenal columnata correspondiendo a cada arco una glorieta una provincia española. Dispuestas para ofrecer una amplia variedad de aprendizajes.
3º.- En el centro de las naves situadas a ambos lados del edificio central, inscribe sendos edificios bajo los nombres de Puerta de Aragón y Navarra, que tienen un doble objetivo, el primero como acceso a las galerías y talleres, y para subir a las terrazas de las galerías, mediante escalinatas de grades dimensiones que aloja una fachada interior de tres ordenes arquitectónicos, que se extienden por todo el desarrollo de la plaza, y en segundo lugar como medio de comunicación y facilitar la unión con el Prado de San Sebastián y dar al conjunto una mayor esbeltez y proporcionalidad. También se complementa con pequeños talleres, laboratorios y servicios de uso público.
4º.- Los Museos Artístico e Industrial, en los extremos del conjunto, cuya finalidad es la de contener colecciones de objetos que sirvan como modelo para las diferentes enseñanzas de la Universidad Obrera. Estos edificios de planta rectangular se componen de dos pisos bajos y principal. Los objetos se expondrían en un espacio libre de 696 m2 casa uno.
5º.- Las Torres Norte y Sur y pórtico de entrada a la Plaza o unión con el Parque de María Luisa. Las torres se colocan en los extremos de la edificación, tienen fines decorativos como remate del mismo y funcional como contenedores de depósitos de agua y aplicaciones a la telegrafía sin hilos, reflectores luminosos, etc. La altura total es de 70 mts. y el acceso interior es por rampa y escalera en la parte superior.
Siguiendo con la memoria que Aníbal González redactó sobre el proyecto, dice que la explana central de forma semielíptica, tiene un diámetro de 186′38 mts. el lado mayor y 93 el menor, con una superficie de 14.668 m2. Unida a la Avd. de las Palmeras (Avd. Isabel la Católica), por una amplia entrada, siendo el rasante el mismo que el de las avenidas del Parque. La ría que no gustó a Forrestier, pero que mantuvo en su proyecto de expansión del Parque hasta la Plaza de España, la envolvía totalmente excepto en su parte central, que servía de acceso al Parque, tiene una anchura de 14,76 mts. y 513 mts. de longitud. Cuatro puentes, revestidos de cerámica, llamados de Castilla, León, Aragón y Navarra, comunicarían la parte central de la Plaza con el paseo para el público, algo mas elevada de 25 mts. de ancho y 360 mts. de longitud y con algo de pendiente para facilitar las condiciones visuales de los espectadores, que se comunicaban en sus extremos directamente con el Parque formándose así dos nuevos accesos.
Todo el paseo estaría recorrido por 48 bancos adosados al muro, dispuesto en forma de “U” como si fueran palcos, cada uno de ellos dedicado a una provincia española. En su frente, y mediante retablo cerámico se representaría una escena histórica o de costumbres de la provincia; a ambos lados se situarían anaqueles de cerámica pintada donde se dispondrían de publicaciones referentes a la misma. El pavimento estaría constituido por el mapa provincial en azulejo, orlado por olambrilla con escudos de las poblaciones de la provincia.
Para la ornamentación Aníbal González destaca por su importancia el ladrillo, que además de su fin constructivo, es utilizado para molduras y relieves tanto cortado como tallado, también especifica como base esencial de la ornamentación, e hierro forjado y repujado, la madera tallada y el mármol labrado, se constituyen en complementos decorativos del conjunto. Así como la cerámica de relieve vidriado, como los azulejos pintados y sus múltiples aplicaciones. Pero debido a la fragilidad del material, sufría continuas roturas que hizo necesaria continuas sustituciones de estos elementos ornamentales, por lo que ya en 1946, con el fin de dar una solución definitiva, se decide suprimir las farolas de cerámica vidriada y la sustitución de la balaustrada del interior de la ría, por otra similar de piedra natural. Evidentemente el problema no se resolvía y las restantes balaustradas seguían deteriorándose.
Toda la ornamentación ofrece un programa cultural y simbólico destinado a convertir la Plaza de España en la nueva seña de identidad de la Exposición.
La superficie edificada es de 18.731 m2 y la libre de 31.360 m2 y el total de conjunto de 50.091 m2, este enorme coloso de 170 X 100 mts., tiene un largo recorrido constructivo que se inicia agosto de 1914 para aminorar el paro obrero que padecía Sevilla y que culminaría en mayo de 1928.
Sobre los fundamentos artísticos en que Aníbal González se inspiró existen varias teorías. Así Víctor Pérez Escolano, recogiendo las palabras del autor en su proyecto “Me he inspirado en el Renacimiento español. Claro está que modernizándolo, interpretándolo, según la idea fundamental, por decirlo así, que me ha servido de norma para cuanto he realizado en Sevilla….” mas tarde en 1924 en la memoria de la Torre Norte dice: “ …..el estilo es, naturalmente, el mismo que el de toda la edificación de la Plaza, osea, moderno, inspirado en el Barroco español y en los inimitables ejemplos existentes en Santiago de Galicia, Valencia, Zaragoza, Écija, etc.”. El autor en 1924, entiende por estilo moderno el inspirado en el Barroco español y no lo considera contradictorio con la inspiración en el Renacimiento español del Proyecto General del conjunto de la Plaza de España ya que esta sucesión de interpretaciones de renacimiento y barroco como moderno, no significa mas que el hecho de que los principios de historicismo nacionalistas están en pleno vigor desde principios de siglo, propiciado desde la cultura oficial y reflejado en la mayoría de la arquitectura española. Por otro lado Pérez Escolano, también advierte la influencia ejercida por Andrea Paladio en el proyecto, considerándolo una traición a la inspiración nacionalista.
Para Alberto Villar Movellan, que también reconoce la influencia del vicentino Paladio, como autor de numerosas villa vénetas de tres cuerpos con alas curvas y torres en los extremos, junto a edificaciones intermedias compensando la excesiva longitud de sus alas, sin embargo a diferencia del anterior remarca la influencia de otras inspiraciones netamente andaluzas o españolas, renacentistas o barrocas, lo que no supone una “traición” al esquema nacionalista del autor que aún utilizando temas de Paladio, estos pasan al manierismo que puede encontrarse en Andalucía en obras de Machuca, Herrera, etc. Así Villar Movellan enumera una serie de obras como inspiradoras de la Plaza de España, como el piso alto del Convento de San Clemente y las arcadas de la Plaza de Toros de la Maestranza de Sevilla, la portada del Alcázar de Toledo y la Torre del Reloj de Santiago de Compostela.
Las Torres se elevan desafiando la altura de la Giralda, estas fueron consideradas como “costosas, innecesarias y poco bellas” por la Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría, simbolizando la arrogancia de los nuevos tiempos y sirven para demostrar al profesor Villar cómo el historicismo regionalista llegó a convertirse en “vanguardia” dentro del ambiente intelectual hispalense, alzando unas torres que rompían el paisaje urbano dominado por la Giralda.
Las torres se cimentaron en 1923, con un sistema de pilones hincados, que luego se unen en la superficie por una gran losa de hormigón armado, la construcción del edificio se adjudicó en diciembre del siguiente año a la Compañía Vías y Riesgos de Zaragoza. Su composición es aterrazada a la manera de la Catedral Mezquita de Córdoba, y la forma de su cubo principal nos remite a la Torre del Reloj de Santiago; así mismo se aplican temas platerescos como el balcón de la Casa de los Muertos de Salamanca, pero cuidando en todo momento no traspasar el sutil límite que los regionalistas colocan siempre entre la inspiración y la copia.
Con esta estética basada en el peculiar concepto regionalista, Aníbal González, utiliza el ladrillo y la cerámica vidriadas como elementos fundamentales. El ladrillo lo talla como si de piedra se tratara, mas aún como madera, pues fueron los ebanistas los que se encargaron de labrar las cuidadosa ornamentaciones, ensalzando siempre el carácter esencial del obrero artista local, en su producción, como lo demuestra el texto redactado de su puño y letra junto a una fotografía personal “ Justo es reconocer que en Sevilla existen obreros en todo los oficios, sumamente hábiles e inteligentes y que si hasta ahora no han hecho trabajos para la Exposición, es sencillamente por que nunca se les ha presentado oportunidad para ello, pero que hacen y han hecho trabajos mucho mas difíciles y delicados de los que se necesitan para esta clase de edificaciones”.
En efecto, con el ladrillo se incardina una tradición centenaria que madura en la arquitectura hispano-musulmana y que perdura en la sabiduría constructiva local desde el mudejarismo hasta el barroco, prolongándose en el regionalismo historicista al amparo de la Exposición Iberoamericana, plasmándose no solo en sus edificios sino en toda la arquitectura de la ciudad.
Las obras que se iniciaron en el mes de agosto de 1914, para aminorar el paro obrero que padecía Sevilla, como ya hemos mencionado anteriormente, fueron realizadas por contratas parciales, condicionadas por la escasa liquides del Comité. Las obras también se vieron muy afectadas por la difícil coyuntura social de la segunda década, quedando desiertos algunos concursos. Entre las empresas mas destacadas por las adjudicaciones se encontraban la Empresa General del Construcciones y Vigas y Riesgos, S.A. otras muchas realizaron minuciosos trabajos decorativos, también muchas fábricas de cerámicas trabajaron para el proyecto como “Los Remedios” de José Laffite, Ramos Rejano, José Mensaque, Pedro Navia, Manuel García Montalvan, Alfarería Bernal, etc. Las obras concluyeron en el mes de mayo de 1928.
El cálculo del coste de esta monumental obra fue muy problemático, Aníbal González no realizó un presupuesto realista, he iba introduciendo continuas modificaciones al mismo. Los estudios presupuestarios nunca pudieron determinar con antelación los costes económicos. Se llegó a emplear a mas de mil obreros, absorbiendo así la crisis de la mano de obra local y hasta comarcal.
De un informe de la Dirección de Obras, sobre el estado de la ejecución de las obras de la Plaza de España, se desprende que la dirección del arquitecto era viciada. Pero esta responsabilidad no es solo achacable a Aníbal González, bajo la dirección de Vicente Traver, los gastos siguieron desbordándose. En el proyecto original de la Universidad Obrera y Plaza de España, el presupuesto ascendía a 4.670.200 pts., sin embargo se puede calcular que el total de los gastos ascendió aproximadamente a 11.000.000 pts, casi tres veces mas que lo presupuestado originariamente. En cualquier caso impresiona constatar la cuantía minúscula, desde los precios actuales, para un edificio de tal envergadura.
Entre los mes de mayo y julio de 1926, se produce la crisis final que obliga a Aníbal González a presentar su dimisión como arquitecto de la Exposición. El enfrentamiento entre el Comisario Cruz Conde y el arquitecto, se debía según Aníbal González, a las ingerencias en la adopción de decisiones que según este último eran de su competencia. Con tal decisión se impide la culminación de la obra por parte de su creador, y con su marcha se produce también la marcha de su ayudante Aurelio Gómez Millán, recayendo sobre Pedro Sánchez Núñez, la responsabilidad de la dirección de los pocos trabajos que quedaban.
En 1927, con Vicente Traver, como sucesor de Aníbal González, y en uso de sus facultades como Arquitecto Director introduce el desafortunado proyecto de la fuente central, destruyendo el carácter lúdico del conjunto. Para Traver lo importante no era el espacio vacío, que desvirtuó con su obra, si no los edificios que lo circundaban, favoreciendo la observación de los mismos y su rica ornamentación; pero ello significó que la obra pública mas importante realizada en la Sevilla contemporánea quedara convertida en una obra ornamental.
Con el paso del tiempo fue cambiando la funcionalidad del conjunto monumental que conocemos como Plaza de España, al principio Aníbal González lo proyecta en sustitución del Stadium, compuesto por tres pabellones efímeros, no olvidando nunca la idea de un gran recinto para espectáculos, próximo al casco urbano, después decidió que uno de los edificios fuera permanente y se dedicara a Facultad de Ciencias, y mas tarde que el resto de sus construcciones albergara la Universidad Obrera.
En 1927, y bajo proyecto de José Gómez Millán el Ministerio de Trabajo acondiciona la Torre Norte, para albergar en sus instalaciones, después de la exhibición, la Escuela Industrial. Por Orden de 11 de septiembre de 1936 el General Queipo de Llano, dispuso que se destinara todos los edificios para oficinas del Estado, uso que permanece en la actualidad con no pocos inconvenientes para adaptarlos a esta función.
Digamos por último, que sin embargo todo ello, hoy en día la Plaza de España es lugar de esparcimiento y reclamo turístico de primer orden. No habiendo sido apenas aprovechada la gran explanada central para espectáculos, en parte por el elemento extraño que supone el añadido de la fuente central de Traver.
En la descripción que sobre los contenidos expuestos en la Plaza de España, hace Eduardo Rodríguez Bernal en su obra HISTORIA DE LA EXPOSICION IBEROAMERICANA DE SEVILLA DE 1929, se basa principalmente en el Catálogo y Guía Oficiales de la Exposición, así como en artículos aparecido en la prensa local y en los folletos editados por algunos de los organismos expositores.
MUSEO INDUSTRIAL
Por R.O de 21 de marzo de 1929, se crea el Real Colegio Hispalense de Formación Profesinal que habría de ocupar, una vez concluida la Exposición, la Torre Norte de la plaza. Estas instalaciones era la aportación que el Ministerio de Trabajo, hacía al certamen sevillano. En ella había talleres de calderería, forja, ajuste, maquinaria, fundición, carpintería y electricidad; laboratorio de Física y Química. Dependencias que pretendían ser modelo para otras instalaciones de este género, con duchas y calefacción central. Así mismo se exponían estadísticas de las actividades de Escuelas Industriales de España, fotografías y dibujos.
EXPOSICIÓN DE LA DIRECCIÓN GENERAL DE ACCION SOCIAL Y EMIGRACIÓN DEL MINISTERIO DE TRABAJO
La Dirección General de Acción Social alternaba los datos históricos con los pertenecientes a la emigración española en el siglo XX. Se exponían en vitrinas documentos, libros sobre la colonización de América y ficheros con nombres de los españoles que viajaron al Nuevo Mundo durante los siglo XVI, VII y XVIII, junto a cuadros mapas y gráficos estadísticos de la emigración de la emigración española.
También se exhibía una maqueta de la Universidad Comercial de Deusto, que en esas fechas se estaba construyendo, así como una colección de fotografías de fundaciones benéficas y culturales creadas en España por emigrantes repatriados.
EXPOSICIÓN HISTÓRICA Y CARTOGRÁFICA DEL DESCUBRIMIENTO Y COLONIZACIÓN DE AMÉRICA.
En esta exposición se mostraban documentos de una enorme importancia histórica, relacionados con el descubrimiento, como las Capitulaciones de Santa Fe y la Rendición de Granada, el Diario de a bordo de Colón y otros documentos del Archivo de Colón, adquiridos por el Estado al Duque de Veragua.
También había seis dioramas en urnas con escenas que reproducían momentos históricos de la conquista de América, así como una maqueta de Lima en 1687, todo decorado con cuadros y espadas.
CASA DE SEVILLA
Esta exhibición se dividía en tres partes. La primera se desarrollaba en varias salas y se mostraban yacimientos arqueológicos de la provincia, a continuación otras salas como las llamadas de San Fernando, de Don Pedro el Cruel, de los Caballeros Veinticuatro, en la que se reproducía la Sala Capitular de la planta alta del Ayuntamiento de Sevilla, de Cervantes y del Siglo XVIII. Básicamente se mostraban documentos de las distintas épocas, como los Tumbos de los Reyes Católicos, las Partidas de Alfonso X, privilegios medievales concedidos a la ciudad, un ejemplar de la edición príncipe del Quijote, colecciones de monedas, cuadros, tapices, planos y maquetas de las antiguas puertas de Sevilla.
La segunda reconstruía una mansión señorial decimonónica sevillana, decorada con muebles isabelinos del siglo XIX así como cuadros y grabados, su autor fue Pedro Sánchez Núñez, que recibió grandes elogios por lo acertado de su trabajo. Las salas históricas y la casa de Sevilla, estaban comunicadas por un camino que reproducía el Callejón del Agua del Barrio de Santa Cruz.
Por último se encontraba el Museo Taurino, que ocupaba dos salas, donde se exponían una galería de retratos de toreros, trajes, trofeos, estampas, objetos personales de famosos toreros, etc.
SALON DE LA PRENSA
El Conde de los Andes, Ministro de Economía Nacional, inauguró el 18 de junio de 1929 este Salón, que era una muestra de periódicos y revistas publicados en todo el mundo en español y portugués.
La participación de la Hemeroteca Municipal de Madrid fue muy destacada, se dividió en dos secciones una antigua y otra moderna, En la sección antigua se expusieron los ejemplares antiguos de 1661, la Gazeta de los sucesos políticos y militares de la mayor parte del mundo de Madrid y la Gazeta nueva de las cosas particulares así políticas como militares de Zaragoza. También hubo un ejemplar de las Noticias de Sevilla de 1691. La sección moderna acogía una muestra de los periódicos actuales nacionales ordenados por provincia, así como de Portugal y de América.
MAPA MONUMENTAL DE ESPAÑA
Era un gigantesco mapa en relieve de la Península Ibérica.
SALÓN DEL CANAL DE ISABEL II
Se mostraban maquetas, estadísticas, fotografías y planos de la construcción del canal que abastecía de agua a Madrid. Existe folleto de la exposición.
Sala de Máquinas de la Centra elevadora de agua y Edificio de la Central Elevadora de agua. Tubería de impulsión de 0,90 m,
Construcción del Segundo Depósito también conocido como Depósito Mayor cuyas obras comenzaron en 1863 y, tras sucesivas pausas, no finalizaron hasta 1879. Sus instalaciones, todavía en funcionamiento
DEPENDENCIAS DEL MINISTERIO DE INSTRUCCIÓN PÚBLICA Y BELLAS ARTES
Exhibición de trabajos realizados por alumnos de las Escuelas de Artes y Oficios de Barcelona, Córdoba, Ciudad Real, La Coruña, Madrid, Palencia, Valladolid y Sevilla, en cerámica, bordados, artes gráficas, pintura y escultura.
INSTALACIÓN DEL INSTITUTO NACIONAL DE PREVISIÓN Y CAJAS COLABORADORAS
Exposición realizada con gráficos y estadísticas de la labor realizada con fotografía y maquetas de las casas baratas construidas por este Instituto en distintas ciudades españolas.
DEPARTAMENTO DEL SUBMARINO DE PERAL
En este departamento se mostraban los planos y maqueta del submarino de Isaac Peral, así como documentos y objetos personales de este marino.
DEPENDENCIAS DEL INSTITUTO GEOLÓGICO Y MARINO DE ESPAÑA.
Se exhibían colecciones de minerales, así como mapas y planos de la labor realizada por este organismo.
INSTALACIONES DEL MINISTERIO DE FOMENTO
Exposición con maquetas de las principales obras públicas que se estaban realizando en España en los últimos veinte años.
CONFEDERACIÓN SINDICAL HIDROGRÁFICA DEL GUADALQUIVIR.
Este organismo antecesor de la actual Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, exponía maquetas, fotografías y gráficos demostrativos de las obras realizadas o en proyecto como el embalse del Tranco de Beas.
MUSEO DEL LIBRO
Esta sección ocupaba el edificio extremo, que está junto a la Torre Sur. En el se desarrollaba una muestra de la historia del alfabeto en sus distintas formas, caligrafía, paleografía, tipografía, etc., y los elementos que forman el libro, como el papel, la impresión, la decoración y la encuadernación; y la evolución de las distintas técnicas que han evolucionado en el transcurso de la historia.
En la planta inferior, se reproducía un scriptorum y una pergaminería monacal de la edad media, así como un taller tipográfico al principio de la imprenta, con técnicos ataviados a la usanza de la época de Guntemberg. A la vez también se exhibían maquinaria moderna, en funcionamiento, para la impresión y la encuadernación.
En la planta de honor, estaba decorado con frisos que recordaban todos los alfabetos utilizados en España y países Hispano Americanos. Existía una rica colección de ejemplares únicos de todos lo estilos de encuadernación, como ejecutorias, privilegios, cartas reales, etc., en vitrinas especiales se mostraban documentos como los Códices Mozárabes de Santo Domingo de Silos, o las Cantigas a Santa María de Alfonso el Sabio, en otras textos españoles impresos en el extranjero, sobre todo en Portugal, Países Bajos y Nápoles. También había una selección de elementos de la antigua oficina del prototipógrafo Plantin de Amberes y una muestra de los talleres gráficos del Nuevo Mundo, con paneles explicativos.
En las galerías del primer piso, se exhibía ejemplares escogidos de la producción de impresiones realizadas por particulares, instituciones y entidades, en el que se apreciaban la elegancia y alto nivel alcanzado gracias a las nuevas técnicas. En una sala aneja tenía lugar la Feria del Libro bajo el auspicio de las Cámaras del Libro.
EXPOSICIÓN DE ARTE MODERNO
Esta exhibición de Arte Moderno, tenía que haberse celebrado entre septiembre y octubre de 1929, en las galerías situadas en el edificio principal, con la participación de todos los artistas de los países representados en el certamen. Sin embargo no llegó a celebrarse, con que algunos países incluían en sus respectivos pabellones muestras de bellas artes. No obstante el Ateneo de Sevilla organizó una exposición con autores nacionales, dirigida por Gustavo Bacarisas, en abril de 1930 en el Pabellón de Brasil, cuando éste ya había sido desmantelado prematuramente.
El edificio central de la Plaza, daba cabida a las oficinas del Comité Ejecutivo y aún pequeño teatro. En el mismo se celebró una Exposición de Oceanografía montada para el congreso de esta materia que tuvo lugar unos días antes de la inauguración del Certamen. El 17 de octubre de 1929, se inauguró una Exposición Nacional de Trabajo Femenino con la asistencia de S.A.R la Infanta Doña Luisa, estaba organizada por la Protección al trabajo de la Mujer de Madrid y se exhibían trabajos de costura a mano de mujeres pobres y otros cedidos por miembros de la nobleza y firmas comerciales.
Otros detalles a destacar de la obra son sus múltiples relieves realizados por el escultor Pedro Navia, pudiéndose contemplar:
• Seis ventanas renacentistas.
• El escudo de Sevilla adornando la puerta de Navarra y Aragón.
• Las 24 águilas imperiales con el escudo de Carlos V.
• Los 48 medallones con el busto de españoles ilustres sobre cada arco que comprende cada provincia.
• Los cuatro heraldos de tres metros de altura que flanquean las dos torres que encuadran el edificio central, y que representan los reinos de Castilla, León, Navarra y Aragón.
A continuación se muestran los detalles ornamentales y constructivos de la Puerta de Navarra.
Desde principio de 1937, y para dar cumplimiento al Real Decreto de 24 de Marzo de 1931, sobre el aprovechamiento de quince organismos públicos, se instala en el cuerpo central de la Plaza de España, la sede de la Capitanía General Militar.
Este lugar es poco conocido pero de una impactante belleza no solo exteriormente sino internamente. Nos impresiona nada mas entrar por la puerta principal de acceso desde el exterior, al encontramos con el increíble panorama de las dos plantas del edificio, si levantamos la mirada, podemos admirar en la techumbre, los frescos pintados por Garzón, cuyo tema central es el escudo real, y la galería superior cuyos arcos presenta la peculiaridad de estar sustentados por columnas dobles de mármol blanco.
A continuación se encuentra el patio principal del edificio de una belleza indescriptible, El zócalo que lo circunda, está realizado en azulejos de colores con bustos de distintos descubridores y conquistadores del Nuevo Mundo. Al lado izquierdo del mismo se encuentra una capilla con retablo barroco, presidido por una Inmaculada.
En al primera planta, se encuentran un magnifico teatro con capacidad para seiscientas personas, no hemos de olvidar el carácter representativo como Edificio de Honor previsto para la celebración de actos institucionales durante la Exposición, es admirable la impresionante y espectacular vidriera central que fue realizada por una empresa norteamericana de la época, siendo el mismo motivo central, el escudo real, circundado por los de los cuatro reinos históricos españoles, Castilla, León, Navarra y Aragón.
Contigua al teatro se encuentra la Sala de los planos, esta sala estaba presidida por el cuadro de “El compromiso de Caspe” cedida por el Museo del Prado y que desde 1992 se encuentra en el Ayuntamiento. En su lugar se ha colocado, en azulejo, una reproducción de “La Rendición de Granada” obra de Pradilla, cuyo original se encuentra en el edificio del Senado.
Sala de los Planos
El llamado Salón del Trono o de Andalucía, reservado en la actualidad para actos protocolarios y celebraciones, es contiguo al anterior y como el teatro formaba parte de los espacios representativos institucionales.
Salón del Trono o de Andalucía
Por último y como anécdota, nos llama la atención una imagen de Santa Catalina en cerámica blanca sobre fondo azul, en el frontis sobre el que se yergue el asta de la bandera, podríamos decir que es una libertad que se tomó Aníbal González , en homenaje a su madre que así se llamaba.
FUENTES:
- Programa editado por la Confederación Sindical Hidrográfica del Guadalquivir.
- Folleto de la Sección del Libro
- www.madrimasd.org
- http://es.wikipedia.org/wiki/Plaza_de_Espa%C3%B1a_(Sevilla)
- http://www.galeon.com/juliodominguez/2005/cap1.html
- http://griegoantiguo.wordpress.com/category/ciudad-y-cultura-clasica/
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